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El compositor estonio Arvo Pärt se alzó la pasada semana con el premio Léonie Sonning que otroga la fundación danesa del mismo nombre y que representa la más alta distinción a un músico en el país. El premio consiste en 80.000 euros y un concierto especial que tendrá lugar el 22 de mayo en Copenhague bajo la dirección de Tõnu Kaljuste.
El premio se viene entregando cada dos años desde 1959 y entre sus ganadores figuran Igor Stravinsky, Dmitri Shostacovich, Olivier Messiaen, Pierre Boulez, Leonard Bernstein; Alfred Brendel, Keith Jarrett, Janet Baker, Dietrich Fischer-Dieskau, Birgit Nilsson, Gidon Kremer, Yuri Bashmet, Jean-Pierre Rampal, Andrés Segovia, Anne-Sophie Mutter, Mstislav Rostropovich, Miles Davis, John Eliot Gardiner, Georg Solti, Benjamin Britten, Nikolaus Harnoncourt y Sergiu Celibidache.
"La primera vez que se oye la música del compositor estoniano Arvo Pärt (n. 1935) pudiera llegarse a creer que, inadvertidamente, nos hemos extraviado en otro siglo o, que por lo menos, hemos sido transportados a un universo paralelo, en otra galaxia. La música es bella a la vez que tan austera y sensual que apenas parece de nuestro tiempo." (G. Bryars, 1992)
Entre tuvo lugar una apertura estética en la URSS gracias a la cual se estrenaron importantes composiciones de las vanguardias occidentales de los anteriores 35 años, se compusieron las primeras obras dodecafónicas de autores rusos y se dio a conocer un grupo de jóvenes compositores entre los que se encontraban Arvo Pärt (n.1935), quien estudió composición con Heino Eller en el Conservatorio de Tallin donde se graduó en 1963 y había empezado a trabajar en la Radio de Estonia en 1958, el año en que empezó a componer. En los cinco años siguientes compuso una decena de obras caracterizada por el
collage: la interpolación de citas musicales muy reconocibles, en el interior de un lenguaje serial.
En 1968 se produjo un gran escándalo con ocasión del estreno del
Credo para piano, coro y orquesta de Pärt. Separado de su trabajo en la radio y boicoteadas sus obras, sufrió una honda crisis psicológica y crítica que duró ocho años durante los cuales sólo compuso la obra la
3ª Sinfonía, el primer intento de "cultivar su propia flor" según el propio Arvo Pärt. En 1972 contrajo matrimonio y se convirtió al cristianismo ortodoxo, iniciando su recuperación psicológica. En sus años de silencio compositivo Pärt profundizó en el estudio de la música antigua y desarrolló un nuevo estilo tonal denominado tintinnabuli al que pertenecen sus composiciones más relevantes, las que le han convertido en uno de los principales compositores vivos. En aquella época se inició el éxodo de los judíos rusos a Israel y a pesar de sus fuertes vínculos con Estonia, Pärt acabó comprendiendo que no podría desarrollar su trabajo en la URSS y en 1979 solicitó el visado de salida.
En enero de 1980 los Pärt llegaron a Viena, primera estación en su viaje a Israel, donde el compositor conoció a un alto cargo de Universal Edition que le ofreció su ayuda. Poco después Pärt obtenía la ciudadanía austríaca y encontraba trabajo en Viena. Al año siguiente se mudó a Berlín gracias a una beca austríaca y allí instaló definitivamente su domicilio, en el que compone su primera obra religiosa de gran formato,
Passio Domini Nostri Jesu Christi Secundum Johannem (1982) destinada, precisamente, a los intérpretes de esta grabación de 1988 de Channel 4.
Un elemento fundamental de la carrera de Pärt ha sido su extraordinaria relación de sintonía con algunos de los intérpretes más influyentes de la música de nuestra década como Gidon Kremer, el pianista Keith Jarret o Paul Hilliard, director del grupo de polifonía The Hilliard Ensemble para el cual ha compuesto Paert una media de una obra por año desde el triunfal estreno de la
Pasión según San Juan.
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