Nada menos que 17 composiciones diferentes traen estos dos cedés, obras compuestas entre los años 1880 y 1933. A los melómanos nacidos en los años veinte y treinta del siglo pasado, a lo mejor el nombre de Gabriel Pierné (1863 – 1937) les suena, porque fue en su día un ilustre organista y director de orquesta. Desde 1910 a 1934 dirigió los “Concerts Colonne”, y sus grabaciones – antes que aparecieran los LP – de música francesa aún me recuerdan buenos ratos pasados en mi juventud, con obras como Ibéria de Debussy, o Daphnis et Chloë de Ravel, que él estrenó. Su faceta de compositor quedó restringida, entonces y hasta ahora, a Francia, y muy poco de su obra – casi nada - adquirió fama internacional. Ahora, en la era del cedé se le quiere hacer justicia. Él fue alumno de César Franck, pero se dejó influir por Saint-Saëns y Massenet, y más…
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