Me imagino que la cuerda estará nerviosa. Fresco el impacto de Pavarotti el año pasado, apenas estrenado enero se han marchado Giuliano Cianella, Sergei Larin y Pier Miranda Ferraro, tres generaciones de tenores diversos….
Al primero lo he escuchado sólo indirectamente, y pese a ser alumno del incomparable Bergonzi y un correcto cantante (más que correcto si se midieran hoy sus calidades con las de supuestas o reales ‘primeras figuras’ de ese registro), seguramente quedará como el menos importante de los tres, con un aporte modesto pero no desdeñable. Miranda Ferraro fue, hace cincuenta años, mi primer ‘Radamés’ en el Colón porteño (en esa ópera que lo inauguró, que celebró su cincuentenario y que habría debido conmemorar el centenario –obvio decir que lo propuesto y no realizado para el siglo era mucho menos importante que lo conseguido…
Comentarios