Con cierta frecuencia se puede asistir a conciertos buenos, muy buenos y hasta excelentes; pero a conciertos verdaderamente memorables, sólo muy esporádicamente. El que reseñamos fue uno de ellos. Desde luego, el mérito no se debió a la interpretación que Emmanuel Ax ofreció del Concierto de Chopin, sino, como se verá, a la impresionante versión de la Segunda sinfonía de Rachmaninov que hicieron la Orquesta de la Radio de Baviera y Semyon Bychkov. Pero vayamos por partes.No puede decirse que Emanuel Ax cometiera la torpeza en la que a menudo caen los intérpretes de Chopin; es decir, la de pecar por exceso, cargar las tintas y caer en patetismos fastidiosos. La sobriedad, sin embargo, no debiera hacer olvidar que en Chopin la melodía es el medio principal para hacer audible un ‘mensaje’ cuyo significado es fundamentalmente emotivo.…
Comentarios