La vida de las personas, como la de las instituciones está llena de claroscuros. No necesariamente los momentos brillantes coinciden con los deseos personales o institucionales. El Centenario de la apertura del Teatro Colón de Buenos Aires encuentra la sala cerrada por las demoradas obras de restauración y puesta en valor que deberían haberse concluido antes de esta fecha pero que, finalmente, no terminaron. Con culpas compartidas por las distintas administraciones que se sucedieron en la ciudad de Buenos Aires desde que el BID, en 1996, otorgó un crédito para la mejora y restauración del Colón, hasta la que rige los destinos ciudadanos desde diciembre del año pasado.No es este el momento ni el lugar de pedir o dar explicaciones, la realidad indica que los festejos del centenario de la sala del Colón deban cumplirse con su sala cerrada,…
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