Szabolcs Brickner reaccionó sorprendido cuando oyó su nombre como ganador por unanimidad del último concurso de canto Reine Elisabeth 2008 en Bruselas. Su espontaneidad causó aún más simpatía y tuvo, además, un gesto de galantería. Le habían dado dos rosas: una la lanzó al público, la otra fue a parar a manos de Dame Joan Sutherland, uno de los miembros del impresionante jurado. Todo un gesto, creo que no sólo de galantería (había muchas damas importantes también). Como fue decir también, eufórico, que era “el segundo momento más importante de su vida”. Cuando alguien le preguntó por el primero, respondió “cuando me casé” (quizá poco ‘tenoril’, pero sumamente informativo sobre el ser humano que hay detrás de todo cantante).Había visto fugazmente al joven tenor, en una vestimenta muy de joven y muy informal, en una de las sesiones finales…
Comentarios