Un concierto con Bruckner y Wagner suele congregar sobre todo a fans incondicianales, pues es sabido que ambos autores despiertan desde el entusiasmo más enfebrecido hasta el odio más indisimulado. Reconozco que me encuentro entre los que adoran esta feria temática tedesca, tradicional fuente de satisfacciones para quien escribe estas líneas. Una buena interpretación de obras de Bruckner, Wagner, Mahler o Strauss, sobre todo cuando coinciden con situaciones personales del que escucha afines a lo que pueden llegar a transmitir estas músicas, puede convertirse en toda una experiencia.Fue ésta una feria algo extraña, porque puede decirse que no hubo nada que estuviera mal y, sin embargo, tampoco me transmitió gran cosa; desde luego, mucho menos de lo esperado. La razón hay que buscarla sobre todo en el director, sin duda un excelente…
Comentarios