El 4 de diciembre fallecía en su país natal la ‘más importante soprano mexicana’, velada al día siguiente en el Teatro de Bellas Artes de Ciudad de México. Por pura casualidad me entero ahora, y aunque hay motivos de escándalo peores todos los días, me escandalizo. Claro que me escandalizo. No andamos tan sobrados en Latinoamérica, ni siquiera en España (donde cantó en el Liceo) de grandes sopranos como para darnos el lujo de ignorarlas no sólo en vida sino también en el momento del reconocimiento póstumo. México al menos ha escrito y escribirá semblanzas. Pero esa gran señora del canto que fue Irma González cantó, con gran y justificado éxito por cierto, en el Teatro Colón, que entonces –además de estar abierto- era no un teatro grande sino un gran teatro. Hasta ahora, que yo sepa, la noticia no se ha dado oficialmente en Argentina. De…
Comentarios