¡Vaya estreno! Prometía ser una gran velada y así fue verdaderamente. Una de las óperas magistrales de Verdi, en una nueva producción de la Staatsoper Unter den Linden de Berlín y el Teatro alla Scala de Milán, cantada por primera vez por Plácido Domingo en el papel protagónico, como barítono. Gran tenor por excelencia, Domingo encuentra con total naturalidad y solidez los tonos más graves y oscuros de su voz. Alguna que otra vez, durante el primer y segundo acto, tiende a subir, casi furtivamente, hacia el registro agudo, pero todo lo controla inmediatamente.Las merecidas ovaciones del público, en pie durante más de veinte minutos, la noche del 24 de octubre pasado confirmaron y premiaron a un artista genuino, con muchas tablas, cuyo timbre de voz, en todas sus tonalidades, sigue siendo inconfundible. Y Domingo no tiene miras de…
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