El estreno de la nueva producción de El murciélago, dirigida por Christian Pade, bajo la batuta de Zubin Mehta, fue abucheada la noche de su estreno el pasado sábado 21 de noviembre en la Staatsoper de Berlín, principalmente por fallos en la coreografía de Martin Stiefermann. Ambientada en nuestros días, en medio de la crisis financiera, la puesta se desarrolla primero en la moderna cocina de diseño en el ático de una familia acomodada de la capital alemana, después en una sombría discoteca con un grupo de alocados punks, y por último en una antigua prisión de la STASI, los ex servicios secretos de la desaparecida República Democrática Alemana, donde el carcelero, de voz aguardentosa, se dedica a la venta de reliquias, entre ellas las supuestas bragas de Margot Honecker.Musicalmente, la ejecución de la Staatskapelle fue exquisita. Mehta…
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