El maestro Bernard Haitink, de casi 81 años, mostró el pasado jueves 21 de enero, al frente de la Orquesta Filarmónica de Berlín cómo se dirige a la perfección el Concierto en re mayor para violín de Brahms. Ocurre además que, con Peter Zimmermann como solista, con un Stradivarius de 1711, es imposible zafarse de la fascinación, la profunda emoción que ejerce su magistral interpretación, su temperamento y su comprensión cabal de la obra.El público se estremece de emoción desde el Allegro non troppo, con la compenetración total de la orquesta, la profunda belleza de la obra y la extraordinaria fuerza expresiva de Brahms, bajo la magistral batuta de Haitink. El Adagio comienza con una hermosa intervención solística del oboe (Jonathan Kelly), mientras Zimmermann se repliega, hace vibrar su violín muy quedamente y reúne energía para tocar…
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