Rienzi, el bodrio de Richard Wagner llevado a escena en la Deutsche Oper por Philipp Stölzl, fue aplaudido y abucheado a la vez este sábado 30 de enero. La obra, sobre el ascenso y caída de un dictador romano en el siglo XIV, de la que se distanció el compositor alemán después de su estreno en Dresde en 1842, fue 100 años más tarde la ópera preferida del dictador nazi Adolf Hitler. A la postre, se confirmó como su propia propuesta biográfica y política.Por esta razón la pieza, que desde siempre ha generado jaleo y polémica, ha sido poco representada desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en Alemania y, a lo sumo, en versión concertante. Ya en la primera parte, antes del entreacto, se oyeron los primeros abucheos y tímidos aplausos. Al término de la representación, la batalla entre ovaciones y abucheos alcanzaba niveles poco vistos en…
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