A poco de regresar de una muy aplaudida gira por Estados Unidos, el ambiente reinante entre Sir Simon Rattle y la orquesta es excelente y muy cálido en este crudo invierno, tan gélido como hace decenios no se registra en Berlín. Hubo que esperar unos minutos hasta el comienzo del concierto debido a que el primer violinista todavía no estaba listo, lo cual fue aprovechado por Sir Simon para bromear ante el público sobre la necesidad de darle tiempo a este "buen chico, porque es mejor que salga vestido adecuadamente con su frac". La pieza de Kurtág, en la que el virtuoso guitarrista Jürgen Ruck toca rodeado por varios grupos instrumentales (maderas, vientos, cuerdas -excepto violines-, teclados, arpa, timbales y percusión), comienza muy suavemente y va creciendo en intensidad hasta alcanzar fuerza volcánica.Mientras, fuera de la gran sala…
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