Esas palabras afectuosas fue las que la Tebaldi, que la ha precedido en la desaparición física, le dedicó a su colega de tantas grabaciones y funciones que la aplaudía en 1974 en lo que sería el recital de despedida de la soprano en la Scala. La diminuta pero enérgica, febril, pícara y dramática Simionato se había despedido en la 'piccola Scala' con el rol de Servilia de La Clemenza di Tito con unas palabras muy sencillas. De paso, se las arregló siempre para ser tan amiga de Tebaldi como de Callas con la que también coincidió en varias ocasiones.
Nunca pude escucharla en vivo. Iba a ir a Buenos Aires cuando uno de los movimientos militares de aquellas épocas lo cambió todo... Se intentó llevarla en 1962, pero no pudo ser. Y la Simionato fue uno de los nombres entonces inexplicablemente ausente de las temporadas del Colón. Por suerte pude…
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