La del compositor Zad Moultaka (Líbano, 1967) es una de las voces más personales entre las de los creadores que desarrollan su actividad en Francia en la actualidad. La mezcla de elementos árabes y occidentales en su música, fruto de una visión crítica de su propia cultura, ha llamado la atención del público francés por su belleza y fuerza expresiva. No obstante, en España sigue siendo un autor casi ignoto. Moultaka se hizo compositor de forma autodidacta y cuando ya era relativamente mayor, en una decisión que fue para él liberadora. “No podía ver problemas de todo tipo a mi alrededor y seguir tocando Schubert y Beethoven”, recuerda el libanés, nacido en 1967 y con una infancia y juventud centradas en el piano. De hecho, le iba tan bien como pianista que llegó a grabar un disco dedicado a Brahms, Schubert y Fauré, y a actuar en salas…
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