En el ciclo ‘Convergences’ que se desarrolla con motivo de los títulos menos conocidos de la temporada operística de la Opéra de Paris, este fue el primero de una serie de conciertos. Si en los siguientes tendrán parte preponderante el piano y el cuarteto de cuerdas, este ha resultado el más variado (¿o equilibrado?) ya que incluyó en forma preponderante la canción ‘de cámara’ de dos autores tan importantes como distintos entre sí y del autor de la ópera que se representa por estos días y de la que hablaré en otra nota. Respighi es sin duda el más importante y completo de los tres y con justicia ocupó la parte del león con una primera y una última parte que le fueron dedicadas totalmente. En la primera se escuchó el Quartetto Dorico (n.º 2), cuyo nombre da una buena idea de lo que el autor buscaba y que el excelente cuarteto austríaco…
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