Podría bien asociarse la historia de la sirena Rusalka, no solo con la fábula de Andersen en la que está basada -aunque con modificaciones importantes por parte del libretista Kvapil- sino con parte de la vida del mismo compositor, quien dejó su tierra por el encandilamiento y fama del Nuevo Mundo regresando a su tierra natal tres años más tarde. Es posible que, como dice el Dr Otakar Šourek, Dvořák refleje en sus Humoresques para piano la intensa alegría de saber que estaba por regresar a su tierra natal. En Praga retomó su puesto de Director del Conservatorio, puesto que conservó hasta su muerte en 1904. Rusalka, la sirena que deseaba ser humana, no tuvo la misma suerte, pero existe cierto grado de similitud, excepto en el aspecto trágico, del cual el compositor estuvo exento.Llega un momento en la vida del ser humano en que desea…
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