La Fantasía Coral, escrita por Beethoven muchos antes de la sinfonía del mismo género, exige una tetratología interpretativa: director, solista de piano, coro mixto y orquesta. Fue presentada en el teatro An der Wien para las vísperas de las Navidades de 1808. Se trata de una parte pianística que brinda la sensación de la improvisación, entradas graduales de la orquesta y potente melodía coral. En medio de sus turbulencias sonoras, emerge la limpieza del piano donde el versátil Jeremy Denk, nacido en EE.UU., con excelente currículum, se lució por su seguridad, limpieza, finura y distinción.
Luego vino ese portento musical que es la colosal Novena Sinfonía. No hay casi nada nuevo para decir. Ya todo se ha dicho hasta llegar a uno de sus puntos más altos: haber sido designada la única obra musical que figura según la UNESCO como Patrimonio…
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