Tras su debut en la escena lírica con su afortunado Fortunio, Podalydès volvió a probar suerte en este mundo. Don Pasquale es muy distinto y fue desacertado meterlo en la periferia romana en una especie de neorrealismo trasnochado y contrario a lo que ese movimiento quería y solía expresar. Y si la empresa ‘Illuminazioni’ de Don Pasquale va viento en popa, no se entiende el porqué de ese camión entre marginal y hortera que le da cobijo a trabajo y familia, incluidos tres figurantes de los que dos sobraban. Marcación de personajes hubo, pero no fue un azar que el mejor fuera, precisamente, el protagonista, porque Corbelli es un fuera de serie que conoce la ópera bien desde dentro (antes ha sido un estupendo Malatesta) y sabe, siguiendo las indicaciones, dar el personaje en lo musical y lo escénico. Pero fue el único caso. Tomemos al…
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