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Nueva temporada de la Fundación Juan March

Mikel Chamizo
Nueva temporada de la Fundación Juan March
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Ayer se presentó en la sede madrileña de la Fundación Juan March la programación de conciertos y espectáculos musicales que la institución ofertará durante su temporada 2013/14. Serán en total 146 conciertos a celebrarse entre el 4 de octubre y el 31 de mayo de 2014, que sumarán sobre el escenario de la Fundación a un total de 114 intérpretes, 35 grupos, 252 compositores diferentes y 539 obras, entre ellas 42 estrenos absolutos o primeras audiciones en tiempos modernos.

El director de la Juan March, Javier Gomá, introdujo algunas de las claves de la Fundación desde su creación hace 38 años, durante los que ha ofertado más de 6.400 conciertos. En primer lugar, una programación musical que involucre a todos los eslabones de la cadena productiva: además de intérpretes, compositores y público, también a musicólogos, críticos e investigadores, concediendo especial importancia a la biblioteca musical de la Fundación, que guarda un importante legado de música española. En segundo lugar, el situarse fuera del circuito comercial, con la gratuidad de todas sus actividades y complementándose, no compitiendo, con el resto de la programación de la ciudad. Y tercero, una programación "sin grandes divos", poniendo el énfasis en la coherencia artística e historiográfica de los ciclos temáticos en los que se agrupan la mayoría de los espectáculos.

Miguel Ángel Marín, director del programa de música de la March, explicó que los 146 conciertos de esta temporada -una docena más que en la anterior, 134- se agrupan en una veintena de proyectos que, en su mayoría, constan de entre 3 y 7 conciertos. En muchos casos llegan, además, precedidos de una conferencia o actividad pre-concierto, como ocurrirá en los ciclos más ambiciosos: el de las nueve sinfonías de Beethoven en arreglos camerísticos realizados durante el Siglo XIX, y el denominado "Verdi en el Salón", que estarán introducidos por especialistas como Lucha Chiantore, Pablo-L. Rodríguez, Joan Vives o Ramón Andrés. Estas actividades se enmarcan en lo que Marín definió como “la misión filantrópica de la Fundación aplicada al campo de la música. Tratamos de utilizar nuestra temporada, además de como fuente de placer estético, también como plataforma de reflexión intelectual, ayudando a escuchar y pensar críticamente la música y llevando al oyente hacia itinerarios desconocidos.”

En aras de alcanzar este objetivo el programa de música de la Fundación intentará dar respuesta esta temporada a tres retos en torno al fenómeno de la música clásica. El primero es la preeminencia absoluta del canon en las programaciones internacionales, una realidad que, según Marín, “no se da en la misma medida en otras disciplinas artísticas”. Marín explicó los detalles de un estudio realizado a partir de 2700 conciertos celebrados en Europa y Estados Unidos en los últimos 4 años, en los que tan solo 22 compositores copaban la mitad de todas las obras interpretadas. “No queremos programar contra el canon, pero tampoco guiándonos exclusivamente por el canon”, aclaró el director del programa de música. “La mitad de esos 22 compositores estarán presentes en nuestra programación, pero también lo estarán autores menos cotidianos como Scriabin, Schoenberg o Fauré, además de otros que no se interpretan prácticamente nunca, como Hoffmann, Brunetti o Kapsperger. Queremos ampliar la representatividad de compositores."

El segundo gran reto de la March es suavizar la fractura, “muy marcada”, entre el público y la música contemporánea, que Marín quiso remontar simbólicamente al estreno, hace 100 años, de La consagración de la primavera de Stravinsky. Explicó algunas de las estrategias que seguirá la Fundación para tender puentes entre la música contemporánea y el público: algunos conciertos monográficos -como la segunda edición de la velada dedicada a compositores sub 35 o un recital de piano americano enmarcado en la Carta Blanca de la Orquesta Nacional de España a John Adams-; pero, sobre todo, la convivencia en los programas de obras históricas con creaciones recientes. Puso como ejemplo de ello el recital del acordonista Iñaki Alberdi, “El acordeón: original y transcripción” (8 de marzo de 2014), en el que autores como Gabriel Erkoreka dialogarán con la música de Antonio de Cabezón. También el ciclo "Jazz Impact" (entre febrero y marzo de 2014), en el que se podrá apreciar como el jazz influenció en compositores de estética clásica, e incluso a escritores como Julio Cortázar.

El tercer reto para la Juan March será escapar de “las etiquetas o protocolos de la programación”. Marín expuso que los conciertos, en general, están compuestos por obras entendidas en términos bastante rígidos e inmutables, “escritas en papel pautado, en las que el compositor prescribió qué instrumentos debían utilizarse; interpretadas sobre un escenario, bajos unas condiciones de luz y de escucha; y organizadas en estilos determinados, sancionados por la tradición y la musicología como los verdaderos estilos artísticos y los únicos con derecho a integrarse en esos templos de la música que son las salas de conciertos.” Para escapar, en parte, a esas convenciones, la March propondrá espectáculos como “Música, espacio y luz” (30 de octubre), en el que el Sigma Project mezclará la dimensión sonora con las dimensiones espacial y lumínica, “algo que no es novedoso pero sí sigue siendo excepcional”. También se forzarán los límites estilísticos en el ciclo “Los mundos de la guitarra”, que se desarrollará entre enero y febrero de 2014, donde se mezclan diversos generos musicales y la guitarra clásica convivirá con la flamenca, la de blues y la guitarra eléctrica. En el seno de este ciclo se podrá escuchar, por ejemplo, repertorio del XVII tocado con guitarra eléctrica, en un ejercicio con el que Marín propone “replantearse prejuicios”. Otro ciclo, “Música y arte sonoro” (marzo y abril de 2014), presentará, junto a composiciones inspiradas en los elementos (fuego, tierra, aire y agua), piezas de arte sonoro y grabaciones de campo de esos mismos elementos, de forma que revelen nuevos aspectos de la transcipción a música realizada por los autores.

Un tema adicional que la Fundación Juan March investigará esta temporada en su programa de música es la práctica musical del pasado. La pianista Ana Guijarro ofreció un ejemplo de ello durante la presentación, interpretando la Phantasiestücke “des Abends”, Op.12 de Clara Wieck precedida de una introducción, que habitualmente los pianistas del XIX improvisaban pero que, en este caso concreto, Wieck dejó por escrito en un borrador para utilizarlo en clase con sus alumnos. Marín explicó que, a partir del legado de Wieck, se intentará revivir cómo era un verdadero recital de piano en el XIX. Será el 22 de enero en el concierto titulado “En la sala de conciertos”, protagonizado por Éric Le Sage, y dentro del ciclo "Compositoras".

Uno de los autores, prácticamente desconocido, que intentará recuperar la March este año será Gaetano Brunetti (Fano, 1744- Madrid, 1798), músico de corte de los reyes Carlos III y Carlos IV. El Cuarteto Quiroga rescatará algunos de sus cuartetos a partir de manuscritos originales (será el 4 de diciembre), poniéndo su música en relación con la de los dos grandes referentes de la época y el lugar en que vivió Brunetti, Joseph Haydn y Luigi Boccherini. Con ello se pretende “ingresar la música española con naturalidad en el repertorio, como han conseguido hacer los ingleses, y que se regularice la presencia y convivencia de otros compositores junto con los del canon”. Un ejemplo adicional de esto será el ciclo “El universo musical de la generación del 14”, en abril de 2014, en el que se plantearán programas en los que se alternan nombres como los de Debussy, Ravel, Esplá y Toldrá.

La última novedad destacada en la presente temporada de la Fundación Juan March serán los espectáculos de teatro musical de pequeño formato, tras la reciente reforma en su sala de conciertos que les permite abordarlos. Los títulos serán dos: Cendrillon, opereta de salón en tres actos de Pauline Viardot, estrenada en 1904, que verá dos representaciones en febrero de 2014. Y la zarzuela en un acto La salsa de Aniceta de Ángel Rubio, que se integra dentro de la iniciativa pedagógica de la Fundación y que será representada para escolares en varias funciones entre octubre y abril. También dentro de los conciertos pedagógicos, el programa “Paul Klee, el pintor violinista”, acercará a los jóvenes las nociones de color, ritmo y melodía de las manos de Joaquín Torre y Ana María Valderrama, con Fernando Palacios como presentador.

Son demasiadas las actividades musicales de la Fundación Juan March para ser citadas en un solo artículo. Por destacar algunas de ellas, citaremos un recital que recupera las canciones de Roberto Gerhard, por Clara Mouriz y Julius Drake (2 de abril); los cuartetos de cuerda de Salvador Bacarisse, por el Cuarteto Bacarisse (24 y 25 de noviembre); una interpretación de la Sinfonía nº9 de Beethoven a dos pianos y 8 manos (30 y 31 de mayo); y la presencia de intérpretes tan destacados como Luis Fernando Pérez, Judith Jáuregui, La Ritirata, el Cuarteto Mosaïques, Cañizares, el Cuarteto de Leipzig, Sophia Moser, Neopercusión, Francesco Tristano o Jordi Savall, entre muchos otros. Se puede acceder a la información completa de la nueva temporada de la Fundación Juan March a través de este enlace. http://www.march.es/musica/pdf/temporada-conciertos-2013-2014.pdf

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