Muy probablemente Lorin Maazel es, entre los directores de orquesta de fama mundial, el que lleva más tiempo en activo: desde su primera aparición en el podio como niño prodigio hasta el presente han pasado nada menos que setenta y cuatro años. Desde hace uno es director titular de la Orquesta Filarmónica de Múnich, cargo que dejará al finalizar esta temporada. Éstas son circunstancias nada frecuentes y que, sin duda, pesan de una u otra manera en la labor interpretativa de un músico. Las obras programadas formaban un conjunto excepcionalmente homogéneo y sin riesgo, dada su altísima calidad musical e inmensa difusión. En manos de un director de tal fama y al frente de una orquesta de tan alto nivel, no se podía esperar otra cosa que una velada por lo menos correcta. Sin embargo, ya desde los primeros compases de Romeo y Julieta se pudo…
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