Casi cualquier nuevo rico que se precie de serlo puede comprarse hoy en día una colección de arte cara, sin mirar ni entender demasiado sobre lo que adquiere con tal de hacer lo que a su juicio parece ser un buen negocio. Así discurren los tiempos en nuestros días. Pero el francés Jean-François Gigoux (1806-1894), popular pintor en su época, podía valorar con certeza la calidad de una obra, decidía su adquisición según su gusto personal, y no miraba su valor como inversión. Por primera vez se presenta ahora en Alemania la que fue su colección privada en el Museo Von-der-Heydt, de Wuppertal. La muestra, titulada "Desde Cranach a Géricault", tiene lugar del 15 de octubre de 2013 al 24 de febrero de 2014. Entre las 100 pinturas y 100 dibujos que reúne la exhibición figuran cinco obras de Cranach (el viejo), entre ellas Adán y Eva, Cortesana…
Comentarios