Jonas Kaufmann se presentó en un recital solista en el Carnegie Hall de Nueva York a solo dos días de haber debutado el rol de Werther para el continente americano en una nueva producción escénica junto a la Charlotte de Sophie Koch en el Metropolitan Opera, interpretación del desafortunado poeta a todas luces referencial, perfecta e inolvidable. Seguramente otro artista no hubiera efectuado este exquisito recital prefiriendo descansar entre funciones o, en el mejor de los casos, habría elegido cuatro arias de ópera rellenadas con solos del pianista para salir del compromiso. No fue el caso del excelente tenor alemán. Y esta actitud demuestra su talento artístico, sus convicciones estéticas, su respeto al público y su bien ganado lugar en el firmamento lírico actual. La noche comenzó con cinco canciones seleccionadas de los Zwölf…
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