Discos

Telemann: Cantatas, conciertos y sonatas de cámara

Joaquim Zueras Navarro

miércoles, 19 de marzo de 2014
Georg Philipp Telemann: Cantatas Nº 45, 17, 28 y 13; Concierto a tres en fa mayor TWV 42: F14 y Concierto a tres en fa mayor, tempo de Menuetto; Sonata Nº 2 en si bemol mayor, del Getreuve Musikmeister TWV 41: B3; Sonata en re menor,del Essercizii musicii TWV 41: D4. Felix Rienth, tenor; Conjunto de cámara La Tempesta Basel; Muriel Rochart Rienth, directora. Sello Enchiriadis 2013. EN 2038
La ingente capacidad creativa de Georg Philipp Telemann (1681-1767) incluye géneros muy diversos a pesar de que un buen número de obras se han perdido y otras se están rescatando felizmente de un olvido inexplicable. En cuanto a las cantatas, cabe tener en cuenta que Telemann descendía de pastores luteranos y que él mismo fue educado en la estricta obsevancia de esta devoción. Además, en Hamburgo asumió la dirección de las cinco principales iglesias de la ciudad junto con el cargo de Cantor en el Johanneum. La colección Der Harmonische Gottesdienst, compuesta en 1725, agrupa setenta y dos piezas: todo un ciclo completo de cantatas para el año litúrgico para ser interpretadas por un tenor, un instrumento solista y el bajo continuo. Por su sencillez -que no merma en absoluto su interés y belleza- hace que pensemos no solo en su utilización en el marco de pequeñas iglesias, sino también en hogares bienestantes piadosos, como se estilaba en el ámbito protestante de la época. De tanto prestigio gozaba Telemann y tan bien fueron recibidas estas cantatas que aún apareció una segunda colección con el mismo número de obras, en las que se añadía a otro instrumentista.

El CD recoge cuatro cantatas para tenor, flauta dulce y bajo continuo, de alrededor de once minutos cada una. Con textos basados en fragmentos de la Biblia que se incluen en la carpetilla con su traducción al castellano, constan de tres movimientos: aria, recitativo y aria. En cuanto a los recitativos, Telemann les otorgó un papel de elaborado dramatismo, yo diría que cercano al verismo. No es casual el empleo de la flauta dulce por la que el compositor sentía verdadera pasión, asignándole aquí una función paralela a la del tenor, dialogando con éste o comentando sus frases. Baste con escuchar la primera aria de la Cantata Nº13, en el que el exuberante canto de un pájaro conversa gratamente con el orante.

Este disco alterna cada cantata con piezas instrumentales camerísticas, también pertenecientes al período de Hamburgo, en donde la flauta está de nuevo bien presente. Son el testimonio de una riquísima inventiva y de un discurso fluido muy seductor; dignas del mejor barroco germano, con influencias del francés y del italiano. De su originalidad tímbrica citaré, por ejemplo, las intervenciones al alimón entre la flauta dulce y la trompa en el Concerto a tre en Fa Mayor.

El tenor suizo de madre española Felix Rienth ha realizado cerca de 20 CDs, destacando la grabación de Tonos humanos, del compositor José Marín, que ha sido declarada “CD de referencia” por la revista alemana Klassik heure. En estas cantatas de Telemann se muestra muy competente, con una clara dicción, un cuidado fraseo y una muy oportuna expresividad, tanto en los pasajes de cierta vehemencia como en otros más recogidos. Es en estos segundos en donde aflora una voz cálida, incluso algo melancólica, que envuelve de inmediato al oyente. La agrupación 'La Tempesta Basel' está formada por Muriel Rochat, flautista y directora del conjunto, que aborda difíciles pasajes con una maestría a toda prueba; Yves Bertin, fagot barroco; Tore Eketorp, viola de gamba; Norberto Broggini, clave y órgano; Thomas Müller, trompa natural. El resultado es excelente por lo que tiene de cuidado, elegante, con un tempo siempre controlado y una buena gradación de tensiones. La toma de sonido es óptima.

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