Para este importante concierto hubo tres cancelaciones del cuarteto de solistas. El director del Festival, Alexander Pereira, salió, en un gesto que le honra (ya habían salido las aclaraciones previas en los dos días anteriores), a explicar que nunca antes en su dilatada experiencia le había ocurrido un caso así. A las dos enfermedades de última hora de Stoyanova y Beczala se sumó el hecho de que Garança quiso quedarse más tiempo con su recién nacido (nada que objetar; al contrario: ojalá todas las mujeres que trabajan fuera de su hogar pudieran prolongar la baja de maternidad y con un preaviso mínimo). Lo que no apuntaba bien resultó un éxito descomunal y un concierto que justifica un Festival.
Por suerte Pappano y ‘su’ orquesta y coro italianos quedaron. Y lo que hicieron. Un triunfo colosal para las huestes (si la orquesta estuvo…
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