Tres son los proyectos musicales profesionales que hay actualmente en Galicia: la Orquesta Sinfónica, el Festival Mozart y la Real Filharmonía. Esta última está viviendo, de la mano de Antoni Ros-Marbá y su nuevo equipo gestor, un renacimiento muy esperado. Atrás quedan ya los años de incertidumbre de una formación que, desde su nacimiento en febrero de 1996, no parecía encontrar su hueco.El tandem formado por Ros-Marbá y Carlos Magán ha llevado a la Filharmonía a alcanzar en muy poco tiempo su primer objetivo: plantear una temporada coherente y atractiva que permita que, poco a poco, el aforo del Auditorio de Galicia se vaya llenando y el abono tenga más aceptación entre los aficionados. El reto es duro y la orquesta gallega debe luchar con el recuerdo de una programación repleta de fastos -vanos y vacuos en muchas ocasiones- que…
Comentarios