Volvió la misma producción que la última vez, algunos dicen que con modificaciones. Si es así, no las he notado. Lo que decía al respecto a principios de 2009 era lo siguiente, que no tengo mucho motivo para modificar:
“Creo que la intención de José Luis Gómez (un hombre de teatro al que respeto y admiro) fue buena, pero se quedó a mitad de camino. Desde luego no me molestó el minimalismo extremo de los decorados ni la penumbra constante (la maravillosa proyección del mar fue excelente pero anuló por momentos la figura del protagonista, y no son los elementos naturales los que anulan al ser humano en Verdi, sino sus congéneres), aunque considero bastante disparatado y cacofónico el vestuario que mezcla épocas (con la casi constante excepción de la que se supone que es la de la acción) y que hace convivir a gobernantes decimonónicos con…
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