La coreografía de John Cranko para el ballet de Prokofiev tiene ya más de medio siglo (se estrenó en 1962) y se encuentra en el repertorio del Ballet de Baviera desde hace cuarenta y ocho años. Así pues, no es extraño que el paso del tiempo haya dejado sus huellas... Durante años el espectador se habitúa a contemplar los mismos movimientos, los mismos trajes y escenografías, como si formaran casi un fenómeno natural inevitable y sobreentendido, siempre igual, como la lluvia en otoño y la nieve en invierno; hasta que un buen día, de pronto, advierte que han envejecido, que no son atemporales, que son el reflejo una época pasada y que, en determinados aspectos, resultan extrañamente obsoletos. Esto es precisamente lo que ocurre con la coreografía de Cranko y los trajes de Jürgen Rose (su escenografía se defiende mejor): las escenas de…
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