Para conmemorar este año el centenario de la muerte de Edgard Degas (1834–1917) y de Auguste Rodin (1840–1917), se exhiben con gran éxito de público algunas de sus más importantes obras escultóricas y pictóricas en una muy interesante y singular muestra que tiene lugar hasta el próximo 26 de febrero en el Museo Von der Heydt, de la ciudad de Wuppertal (cuenca del Ruhr), que dirige el renombrado historiador de arte Gerhard Finckh.
Rodin, un autodidacta, y Degas, un rico aristócrata, se conocían y se estimaban. Se envidiaban y se admiraban mutuamente. Sus obras mostraban gracia, elegancia, apostura, cuerpos, movimiento, espacio y tiempo. Se sentían fascinados por las mujeres, los caballos y la fotografía. Iban a contracorriente de la sociedad de la época, eran rebeldes; pero sobre todo grandes genios.
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