Los Conciertos para violonchelo de Shostakovich no son lo más fácil del repertorio para este instrumento. Pocos son los solistas que logran una interpretación verdaderamente convincente. Gautier Capuçon es un violonchelista de grandes cualidades y, sin embargo, no acaba de acertar del todo en su versión de esta pieza. En el primer movimiento sobresalen ya la claridad y la limpieza de su interpretación, pero también se advierte uno cierto déficit de esa acidez que requiere este concierto y que es tan propia de su autor. La interpretación de Capuçon es demasiado apolínea. En este concierto (como en muchas otras composiciones de Shostakovich) ocurre lo mismo que en el personaje de Lady Macbeth en la ópera de Verdi, quien exigía de la intérprete que su canto no fuera demasiado bello. La Filarmónica de Múnich y Semyon Bychkov, en cambio,…
Comentarios