Formada y desarrollada en el círculo de tiza brechtiano, la gran dramaturga Ruth Berghaus (1927-1996) dirigió su primera Elektra straussiana (Berlin: Deutsche Staatsoper, 1967) en plena efervescencia de las revoluciones utópicas de los 60, mientras se iniciaba el crepúsculo de las vanguardias artísticas, a las cuales habían contribuído tanto ella como su esposo, el compositor Paul Dessau (1894-1979). Trece años más tarde, el 5 de octubre de 1980, el Nationaltheater de Mannheim estrenó esta Elektra austera, concentrada, estática y radical que hoy comentamos. Una producción enormemente fresca a pesar de sus casi cuarenta años, que han beneficiado la disolución de los aspectos didascálicos residuales del estilo de la autora en la época más granítica de la Guerra Fría.
Ruth Berghaus nos presenta una Elektra omnipresente en una escena que no…
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