El Palazzetto Bru Zane, en Venecia, se ha convertido en el adalid del repertorio lírico francés olvidado y cada año rescata una o más obras –no sólo óperas- que en su momento parecían estar destinadas a mejor destino. Es el caso de La reine de Chypre, ciertamente interesante aunque no tanto (en particular por el interés dramático de los personajes y la acción) de la obra más conocida de su autor, y que aún resiste aunque con dificultades, La Juive, que la precedió. Pero si hasta Berlioz y ¡Wagner! rompieron una lanza por ella convendrá hacerles caso. Interés añadido, el argumento (histórico) es el mismo que poco tiempo después serviría a Donizetti para su algo más conocida Caterina Cornaro.
Por supuesto que no se puede sino aplaudir este tipo de operación, aunque habría que tener más cuidado a la hora de elegir los cantantes. Después de…
Comentarios