Que la vida puede ser dura, muy dura, sobre todo para los más débiles, desvalidos y enfermos, es algo que sabe, por experiencia, en carne propia, el consagrado coreógrafo estadounidense Robert North (Charleston/Carolina del Sur, 1945). Sin embargo, y pese a los problemas de salud que le han aquejado hasta no hace mucho, North nos suelta un mensaje de esperanza, porque al final de cuentas la vida es hermosa, muy hermosa, puede llegar a tener mucho, mucho color y vale la pena vivirla, aún cuando sobrevengan contratiempos y situaciones desagradables.
Sinfonie des Lebens (Sinfonía de la vida) se titula esta exquisita velada coreográfica enteramente suya con tres piezas de ballet, de dos horas de duración en total (con dos intervalos), estrenada en el Teatro de Mönchengladbach (Baja Renania) el 4 de marzo de este año, con dirección musical del…
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