Pocos gestos y rituales de nuestra sociedad poseen tantas variadas facetas como el beso; desde el que transmite los sentimientos más positivos y profundos de amor, hasta el que deja estampada la traición en la mejilla, como el de Judas a Jesús. Ese amplio espectro es el que muestra en estos meses y hasta el próximo 3 de octubre (salvo prolongación de último momento) el Museo Bröhan de Berlín, una institución dedicada al arte y el diseño desde finales del siglo XIX hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
La exposición, titulada Kuss–von Rodin bis Bob Dylan (El beso desde Rodin a Bob Dylan) se centra temáticamente en este aspecto de las relaciones humanas, tanto en el arte como en el diseño, desde 1900 hasta el presente, con ejemplos en la pintura, el grabado, la escultura, la fotografía, la publicidad y la…
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