En su retorno a Ítaca a Ulises lo reconoció solamente su perro. A Simon Rattle, que empieza esta semana su periplo al frente de la London Symphony Orchestra (LSO), lo han recibido sus compatriotas con un fervor inusitado. Conciertos, exposiciones y un programa diario en BBC Radio 3, el canal clásico de la emisora pública, reciben al director que deja la Filarmónica de Berlín pero no su residencia en la capital alemana. Casado con la soprano checa Magdalena Kožená, ¿quién puede culparlo por ponerse a salvo del temporal que acecha post-Brexit Londres?
Sólo en Berlín, Londres y Viena (posiblemente las ciudades con mejor oferta musical en Europa) se ven regularmente las calles empapeladas de carteles anunciando conciertos clásicos. Pero incluso para los estándares londinenses se puede hablar de fiebre Rattle: se celebra el orgullo cívico…
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