Soy el más alto, el más fuerte, el más valiente y temerario, el más guapo y el hijo predilecto de mi mamá. Así podríamos resumir el narcisismo de un legendario rey de Inglaterra: Ricardo I, más conocido por su bravura como Ricardo Corazón de León, hijo de Leonor de Aquitania, de la casa de Poitiers, y de Enrique II Plantagenet, al que la ciudad alemana de Speyer (o Espira) dedica una suntuosa y muy interesante exposición, primera sobre este tema en tierra firme europea, en su palaciego Historisches Museum der Pfalz (Museo Histórico del Palatinado).
La exhibición, titulada Richard Löwenherz – König, Ritter, Gefangener (Ricardo Corazón de León – rey, caballero, prisionero), catálogo publicado por la editorial Schneller und Steiner de Regensburg, presenta hasta el 15 de abril del año próximo 180 obras de arte y objetos de siete países…
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