Félicien David había sobrevivido en disco (más que en concierto) con una sola pieza, convertida en un clásico para soprano de coloratura. Se trata del aria o couplets de Mysoli “Charment oiseau”, de la ópera La perle du Brésil. Son bastantes las grabaciones, históricas y recientes, pero resulta imposible no recordar aquí las versiones de Emma Calvé, Mado Robin, Sumi Jo y Élizabeth Vidal… aunque posiblemente lo que dará mayor cuenta de su popularidad es que era una de las favoritas de Florence Foster-Jenkins, que también la registró.
Sin embargo, su mayor éxito en ópera lo cosechó precisamente con esta Herculanum, estrenada el mismo año que el Faust de Gounod, 1859, en el escenario que consagraba a todo compositor en la Francia del siglo XIX: la Opéra de Paris, indisolublemente ligada al subgénero que patrocinaba, la grand-opéra. Las 74…
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