Alemania

Van Cauwenbergh, un trabajador ejemplar en el mundo del ballet moderno

Juan Carlos Tellechea

viernes, 7 de septiembre de 2018
Essen, viernes, 15 de junio de 2018. Aalto Theater Essen. Aalto Ballett Essen. El coreógrafo belga Ben Van Cauwenbergh celebra el 10º aniversario al frente de la compañía Aalto Ballett Essen. Concepto y presentación Ben Van Cauwenbergh. Iluminación Bernd Hagemeyer. Videografía Valeria Lampadova (con fotos de Mario Perricone y Bettina Stöß). Maestros de ballet Alicia Olleta y Patrick Hinson. Pianista de ballet Igor Savoskin. 100 % del aforo
Ben Van Cauwenbergh © 2018 by Bettina Stoess

El Aalto Theater, de Essen (ciudad de gran tradición futbolística de la Cuenca del Ruhr), tiene capacidad para más de 2.000 personas, pero si hubiera sido el doble de grande también habría experimentado un lleno total como el de esta tarde del viernes 15 de junio (pese al Mundial de Rusia), porque el gran acontecimiento lo merecía sobradamente. El 10º aniversario del excelente coreógrafo belga Ben Van Cauwenbergh (Amberes, 1958) al frente del Aalto Ballett Essen fue celebrado aquí con enorme alegría y por todo lo alto por su magnífica compañía. Cauwenbergh, quien acaba de cumplir 60 de edad y es muy querido en esta urbe, presentó durante tres horas un selecto espectáculo titulado 10 by Ben, apoyado con vídeos (para abreviar los cambios de escenografía), con 13 de sus mejores coreografías de la última década, a cual más fascinante.

Durante este lapso Van Cauwenbergh ha cubierto un amplio espectro de creaciones danzísticas, desde las historias argumentales clásicas bailadas con zapatillas de punta, pasando por las veladas temáticas, hasta llegar al expresionismo, con melodías populares modernas, e incluso con piezas de otros coreógrafos célebres como el checo Jiří Kylián o noveles creadores como Armen Hakobyan y Denis Untila, bailarines de su propia compañía (Moving Colours), y más recientemente del sueco Alexander Ekman (3 by Ekman). En la pantalla grande detrás del escenario pueden verse instantáneas de las giras por Europa y Asia protagonizadas por el Aalto Ballett Essen y su director en todos estos años.

Con la presente retrospectiva Van Cauwenbergh ha querido agradecer las simpatías y el respaldo a su labor que le brindara el público durante todo este intenso período, así como la confianza que le continúa depositando a la espera de las nuevas obras que llevará a escena en los próximos años (su contrato ha sido prolongado hasta la temporada 2022/2023).

Al comienzo, el escenario se convierte en una gigantesca sala de ensayos. Bailarinas y bailarines hacen los habituales ejercicios de precalentamiento antes de subir a escena. Mientras los espectadores van ingresando a la sala los miembros de la compañía ensayan algunos pasos y piruetas al compás del piano (Igor Savoskin) en medio de los aplausos de la platea. El director oficia aqui de entrenador, muestra cómo deben ejecutarse los movimientos y acto seguido los bailarines siguen sus instrucciones ante la atenta mirada de centenares de curiosos asistentes.

La pieza inicial es un fragmento (titulado Echad Mi Yodea*, con música y cánticos hebreos) de DecaDance, del coreógrafo israelí Ohad Naharin, que tiene una singular relación con esta velada. En el año 2000 Naharin celebraba con su obra el décimo aniversario de actividad al frente de la Batsheva Dance Company, de Tel Aviv. Trece años más tarde estudiaba con el Aalto Ballett Essen las 10 partes en que se divide su coreografía e introducía así su lenguaje Gaga, originalmente concebido como un método de entrenamiento exclusivo para ejercitar a conciencia todas las partes del cuerpo.

Primero, los bailarines vestidos con trajes y sombreros negros y sentados sobre sillas forman un gran semicírculo y se entregan a la música con movimientos convulsivos. Después se estiran hacia atrás y el conjunto íntegro va formando una ola (como en los estadios de fútbol); solo el último bailarín a la derecha cae el suelo de bruces después de ejecutarla. Con cada vuelta los bailarines se van quitando una prenda de ropa hasta quedar en paños menores, excepto el integrante antes mencionado que permanece vestido para remarcar el aislamiento en que se encuentra en medio de la masa.

Como no podía ser de otra manera, las dos veladas con las que Van Cauwenbergh cautivara al público en su primera temporada no debían faltar aquí. El comienzo lo protagonizaron algunos extractos de La vie en rose*, una Soirée française con canciones coreografiadas de Édith Piaf, Gilbert Bécaud y Jacques Brel que combinadas extasiaran a los espectadores (llenos totales en todas las veladas) en aquel entonces. Uno de los momentos culminantes fue el de la extraordinaria interpretación de la bailarina gala Adeline Pastor con temas de Piaf y propios al estilo de la cantante francesa, la más célebre del siglo XX en su género. Tras entonar con gran emoción el Hymne à l'amour, bailó sobre puntas dando volteretas con mucha fuerza y expresividad Non, je ne regrette rien. ¡Inolvidable!!! El bailarín moldavo Denis Untila (también destacado coreógrafo, como vimos más arriba) se sumerge en el papel de Gilbert Bécaud e ironiza con ágiles movimientos sobre la mentalidad estrecha y acomodaticia de la sociedad pequeñoburguesa con la famosa canción de Jacques Brel Les bourgeois que fascina al público; le sigue Nathalie, el celebérrimo tema de Bécaud evocando a la misteriosa mujer de sus sueños que una vez encontró en Moscú y que encarna la preciosa bailarina rusa Mariya Tyurina, con un atuendo rojo fuego intenso. El mágico pas de deux precedió a la atlética y exuberante interpretación de Kalinka.

Siguieron, dos fragmentos de la coreografía Tuplet* (3 By Ekman) de Alexander Ekman, estrenada el año pasado por la compañía del Aalto Ballett Essen. La música, nada convencional, es un collage de Mikael Karlsson compuesto con los sonidos de los pasos y de las palmas de los bailarines. Seguidamente la velada se dedicó a piezas clásicas argumentales que alcanzaron gran éxito en este escenario. Uno de los momentos más subyugantes fue el pas de deux de La cenicienta* del brasileño Breno Bittencourt (quien ya no integra más la compañía, pero regresó para esta celebración) con la bailarina kasaja Yulia Tsoi, en la que él, encarnando al príncipe, le trae los estrechos y delicados zapatitos a la protagonista para que se los pruebe.

Otra de las piezas estuvo dedicada al ballet Max und Moritz*, inspirado en el cuento infantil del mismo nombre sobre dos niños terriblemente traviesos escrito e ilustrado por el caricaturista, pintor y poeta alemán Wilhelm Busch (1832 – 1908) en 1865 (cuya obra, dicho sea de paso, fue decisiva para el desarrollo de los cómics estadounidenses), bailado con atléticos saltos por el egipcio Nwarin Gad y el armenio Davit Jeyranyan, encarnando a los chicos.

El cubano Moisés León Noriega hace suyo de nuevo y brillantemente el personaje de Rotbart en El lago de los cisnes* (que interpretara por primera vez hace algunos meses), junto con Mariya Tyurina (Odile) y el ruso Artem Sorochan (Siegfried). También con gran virtuosismo y entrega nos ofreció León Noriega el papel de Tybalt, de diabólicos acentos, en la célebre Danza de los caballeros, de Romeo y Julieta. La cubana Yanelis Rodríguez y el australiano Liam Blair evocan aquí asimismo la preciosa, romántica e íntima escena bajo el balcón de la célebre pareja de enamorados de Verona* que inmortalizara William Shakespeare en su tragedia homónima (Romeo and Juliet o The Most Excellent and Lamentable Tragedie of Romeo and Juliet, 1597).

El checo Tomáš Ottych nos dejó a su vez los hondos sentimientos que embargan al Dr. Coppélius por su muñeca danzante de propia invención, Coppélia*. De El cascanueces* vino la Danza árabe, con la japonesa Mika Yoneyama y Liam Blair, y a continuación el famoso Vals de las flores en una perfecta formación con puntas de Yuki Kishimoto, Yurie Matsuura, Mariya Tyurina, Nwarin Gad, Davit Jeyranyan, Artem Sorchan y las bailarinas del Aalto Ballett Essen.

Gran hilaridad despertaron las escenas del Don Quijote* de Tomáš Ottych, su lancero Sancho Panza (Denis Untila) y Rocinante (Harry Simmons, Rebaz Rachid), secundados por Yanelis Rodríguez (Kitri), Aidos Zakan (Basil), Yurie Matsuura, Maria Lucia Segalin (las amigas), Liam Blair (Gamache), Magdy El-Leisy (Lorenzo) y el conjunto de bailarinas y bailarines de la compañía.

Otra fenomenal creación que sigue causando furor en el público es Carmen/Bolero*, el ballet en el que Van Cauwenbergh nos relata la trágica historia de la célebre gitana con música de Georges Bizet, antes de resucitarla para siempre con el Bolero de Maurice Ravel. La danza se desarrolla sobre una plataforma inclinada sostenida por cuatro gruesos cables de acero donde bailan Carmen, Micaela, Lillas Pastia, Zúñiga, Don José y Escamillo, bajo un espejo en ángulo de 90 grados, mientras en un piso inferior lo hace el resto del conjunto. Adeline Pastor encarna después en un fragmento de Irish Soul* al vivaracho y travieso leprechaun, el mitológico duende o hado —de naturaleza dual: material y espiritual-- que habita en Irlanda desde antes de la llegada de los celtas y forma parte de su folclore.

La velada concluyó con frenéticos aplausos del público en medio de un homenaje de toda la compañía en pleno a la banda británica de rock Queen*, formada en 1970 por el cantante Freddie Mercury (fallecido en 1991), el guitarrista Brian May, el baterista Roger Taylor y el bajista John Deacon (retirado en 1997), que pese a sus dos bajas sigue aún activa. La pieza de ballet enarbola un lema que desde siempre ha hecho suyo Van Cauwenbergh (un trabajador ejemplar en el mundo del ballet moderno): The Show Must Go On. Fue una fantástica velada del Aalto Ballett Essen. ¡Enhorabuena Ben Van Cauwenbergh!!!

Notas

1. Deca Dance, Echad Ensemble del Aalto Ballett Essen.

2. La vie en rose, Hymne à l'amour, Adeline Pastor; Non, je ne regrette rien, Adeline Pastor; Les bourgeois, Denis Untila; Nathalie, Mariya Tyurina – Denis Untila. Bailarines del Aalto Ballett Essen.

3. 3 by Ekman, Tuplet, Julia Schalitz, Mariya Tyurina, Liam Blair, Ige Cornelis, Yehor Hordiyenko, Take Okuda, Denis Untila.

4. La cenicienta, Yulia Tsoi, príncipe Breno Bittencourt.

5. Max und Moritz, Nwarin Gad, Davit Jeyranyan.

6. El lago de los cisnes, Odette Mika Yoneyama, Siegfried Artem Sorochan, Rotbart Moisés León Noriega, Cisnecitos Yusleimy Herrera León, Yuki Kishimoto, Yurie Matsuura, Yulia Tikka, Cisnes bailarinas del Aalto Ballett Essen.

7. Romeo y Julieta, Tybalt Moisés León Noriega; Lord y Lady Capulet, María Lucia Segalin – Artem Sorochan; bailarinas del Aalto Ballett Essen.

8. Coppélia, Coppélius Tomáš Ottych.

9. El cascanueces, Danza árabe, Mika Yoneyama – Liam Blair; Vals de las flores, Yuki Kishimoto, Yurie Matsuura, Mariya Tyurina, Nwarin Gad, Davit Jeyranyan, Artem Sorochan. Bailarinas del Aalto Ballett Essen.

10. Don Quijote, Kitri Yanelis Rodríguez, Basilio Aidos Zakan, Amigas Yurie Matsuura, Maria Lucia Segalin, Don Quijote Tomáš Ottych, Sancho Panza Denis Untila, Gamache Liam Blair, Lorenzo Magdy El-Leisy, Rocinante Harry Simons, Rebaz Rachid, Ensemble del Aalto Ballett Essen.

11. Carmen/Bolero, Yurie Matsuura, Yanelis Rodríguez, Yulia Tsoi, Liam Blair, Moisés León Noriega, Denis Untila, Ensemble del Aalto Ballett Essen.

12. Irish Soul, Adeline Pastor, Yehor Hordiyenko, Davit Jeyranyan, Denis Untila; Ensemble del Aalto Ballett Essen.

13. Queen – The Show must go on, Ensemble del Aalto Ballett Essen, Carla Colonna, Yusleimy Herrera León, Yuki Kishimoto, Ekaterina Mamrenko, Yurie Matsuura, Adeline Pastor, Ana Carolina Reis, Yanelis Rodríguez, Julia Schalitz, Maria Lucia Segalin, Yulia Tikka, Yulia Tsoi, Mariya Tyurina, Mika Yoneyama, Marie Van Cauwenbergh, Juliette Fehrenbach, Larissa Machado, Vivien de Britto Schiller, Sena Shirae, Anna Maria Papaicovou, Amari Saotome, Sooyeon Bae; Liam Blair, Brenno Bittencourt, Ige Cornelis, Nwarin Gad, Yehor Hordiyenko, Davit Jeyranyan, Moisés León Noriega, Qinbing Meng, Take Okuda, Tomáš Ottych, Artem Sorochan, Denis Untila, Igor Volkovskyy, Aidos Zakan.

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