Artes visuales y exposiciones

La quimérica pretensión de Paula Modersohn-Becker

Juan Carlos Tellechea
Paula Modersohn-Becker Paula Modersohn-Becker © 2018 by Waanders & Kunst

Que una mujer aspirara en los siglos pasados a ser pintora era una pretensión quimérica que solo podía ser alcanzada con mucha cabezonería, tozudez, porfía y con darse repetidamente contra la pared hasta casi sucumbir. La exquisita formación y la profesión de pintor estaban exclusivamente en manos masculinas. Las puertas de las academias oficiales de arte permanecieron durante centurias clausuradas para ellas. Muchas féminas desistieron en el empeño a lo largo de la historia y quedaron por el camino con sus sueños hechos añicos.

Pero, en el caso de la pertinaz alemana Paula Modersohn-Becker (Dresde, 1876 –Worpswede, colonia de artistas cerca de Bremen, 1907) fueron los muros que se interpusieron a su férrea voluntad los que no resistieron los embates y se desmororaron sin más. Modersohn-Becker, nacida en el seno de una familia acomodada…

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