Me he quedado sorprendido al ver que el título que pensaba para esta crítica ya lo había utilizado para la reseña de la misma obra hace cuatro años en Montecarlo…No siempre ‘bis repetita placent’, como decía Horacio, pero el caso es que ha sucedido lo mismo que entonces, con otras diferencias por lo que hace al espectáculo, la dirección musical y el desempeño de otros cantantes.
Decía yo entonces (conste que no me gusta citarme ni repetirme): “La reposición del cada vez más raro y siempre difícil título verdiano había concitado la atención de público y especialistas. El resultado fue bueno, pero pudo ser mejor.” ¿Y aquí, qué habría que decir? Si la Scala esperó treinta y seis años para reponer la obra, francamente podría haberlo hecho mucho mejor.
Comentarios