De paso rápido por Milán pude asistir al primero de los tres conciertos (mismo programa, y al parecer siempre con muy buena presencia de público. Me descubro) con los que se presentaba ‘formalmente’ en la sala del Piermarini (había trabajado en gira en el extranjera con la Orquesta de la Academia del Teatro) el jovencísimo (28 años) Viotti. Que hace honor a su apellido y tal vez incluso le de mayor lustre. Sólo se me ocurre de su generación, y con algunos años más, el nombre de Michele Mariotti, que como él se ocupa de ópera y conciertos, para hacer esos inútiles e inevitables parangones…
El caso es que este muchacho tiene un aplomo y seriedad (puede ser que esto último, pese a su apostura, lo preserve de las tentaciones del marketing) increíbles, y al parecer ha sintonizado con los no siempre fáciles profesores de la orquesta escalígera…
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