Con excelencia musical, belleza visual y desequilibrios dramáticos la Ópera de París presentó, con carácter de estreno para esa sala, el oratorio Il primo omicidio de Alessandro Scarlatti. René Jacobs al frente de la B’Rock Orchestra logró dar el tinte justo a cada claroscuro de la partitura sin que decaiga la tensión en ningún momento. La orquesta, fundada en 2005, se plegó con excelencia a las indicaciones dinámicas del distinguido maestro.
De los cantantes sobresalió el Caín de Kristina Hammarström, sin dudas la gran protagonista de la obra, por su compenetración, timbre uniforme, variedad de dinámicas y entrega. Thomas Walker como Adán aportó una voz de bello timbre y emisión homogénea; Birgitte Christensen es una Eva conmovedora y apasionada; mientras que Olivia Vermeulen como Abel se muestra refinada y perfecta. Robert Gleadow dio…
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