Había enorme expectación por este concierto en el Festival de Pascua 2019 de Baden-Baden. Era el último que conduciría Kirill Petrenko, en su calidad de director designado, al frente de la Berliner Philharmoniker, antes de asumir la jefatura principal de este célebre colectivo musical en agosto próximo (temporada 2019/2020). Las esperanzas no fueron defraudadas en absoluto y la tarde culminó con estruendosas ovaciones e incontenibles expresiones de aprobación.
Los 2.500 espectadores que colmaban la sala de la Festspielhaus (con entradas agotadas desde hacía muchos meses) salieron más que satisfechos del recinto, a pesar de que para algunos el extraordinariamente difícil Concierto para violín y orquesta de Arnold Schoenberg sea, aún hoy, un experimento dodecafonico casi incomprensible, 83 años después de que fuera concluida su composición…
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