Argentina

Elīna Garanča: Y a sus plantas rendido el Colón

Gustavo Gabriel Otero

lunes, 24 de junio de 2019
Buenos Aires, miércoles, 19 de junio de 2019. Teatro Colón. Elīna Garanča, mezzosoprano. Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Director musical: Enrique Arturo Diemecke. Obras de Jacques Offenbach; Pietro Mascagni; Francesco Cilea; Camille Saint-Saëns; Manuel De Falla; Francisco Asenjo Barbieri; Pablo Luna Carné y Georges Bizet. Segunda función del ciclo ‘Grandes Intérpretes Internacionales’
Garanca en el Teatro Colón © Arnaldo Colombaroli, 2019

El Teatro Colón de Buenos Aires fue la primera etapa de una gira por Sudamérica -que seguirá luego en San Pablo (Brasil) y Lima (Perú)- que sirve de primer contacto en vivo de estos públicos con la mezzosoprano letona Elīna Garanča. Lamentablemente desde hace ya muchos años los grandes cantantes internacionales no se presentan en el Colón en una ópera completa, con mucha suerte se los puede escuchar en un recital ya sea con piano o con orquesta. Por eso es bienvenido este debut de Elīna Garanča, en la plenitud de sus medios vocales, en este concierto que se inscribe no en la temporada lírica sino en el Ciclo ‘Grandes Intérpretes Internacionales’.

La acompañó la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, dirigida por Enrique Arturo Diemecke, que fue rutinario soporte en las intervenciones solistas y deslucida, desbalanceada y errática en los cuatro momentos puramente orquestales. No queda claro si por falta de ensayos, por ser un repertorio no habitual en esta orquesta destinada casi exclusivamente a lo sinfónico, por desidia o por falencias de la batuta. Así pasaron una aburrida 'Obertura' de Orfée aux Enfers de Offenbach y una olvidable versión de la 'Bacanal' de Samson et Dalila de Saint-Saëns en la primera parte. Fragmento que mereció un pequeño abucheo por parte del público, que no pasó a mayores, ante lo desprolijo de la lectura y de su ejecución. En la segunda parte los momentos puramente orquestales parecieron, nuevamente, sólo un relleno, así pasaron una apenas correcta 'Danza Española nº 1' de La vida breve de Manuel de Falla y el 'Preludio' de la ópera Carmen de Bizet ejecutado con más pena que gloria. 

A lo largo de la velada Elīna Garanča demostró sin lugar a dudas las razones que la colocan como una de las grandes artistas líricas de la actualidad, en un programa que mostró un excelente abanico de su repertorio en un panorama más que abarcativo de sus capacidades interpretativas.

En la primera parte hizo gala de su extraordinaria técnica vocal, de su cautivante color vocal y de su perfecto fraseo interpretando dos roles recientemente incorporados a su repertorio -Santuzza y Dalila- para luego ser Adriana y la Princesa de Bouillon de Adriana Lecouvreur de Cilea, un rol de soprano que evidentemente sólo interpretará en concierto y el otro de mezzo que seguramente incorporará completo en los próximos años.

Así en ‘Voi lo sapete’ derrochó dramatismo y matices y en ‘Mon coeur s’ouvre à ta voix’ poderosa seducción y su centro de terciopelo. En la sopranil ‘Io son l’umile ancella’ brilló con sus pianísimos extraordinarios y por su fraseo admirable. Mientras que ‘Acerba voluttà’ fue arrolladora en la interpretación con graves poderosos y notable volumen. En todo momento hizo gala de un registro homogéneo y parejo con agudos perfectamente emitidos y graves naturales no abultados artificialmente.

En la segunda parte desplegó su amor por el repertorio español. Así la ‘Canción de Paloma’ de El barberillo de Lavapiés de Francisco Asenjo Barbieri y De España vengo’ de El Niño Judío de Pablo Luna Carné fueron vertidas con muy buena articulación del idioma, natural gracia, soltura escénica, expresión sin desbordes pero a la vez dando calidad a la zarzuela. 

El recital finalizó con dos fragmentos de Carmen de Georges Bizet, rol que Elīna Garanča ha interpretado con arrollador éxito en distintos teatros del mundo y que le ha dado merecida fama. La ‘Habanera’ fue una fiesta de diversidad de inflexiones e intensidades y de plena seducción; mientras que en la ‘Chanson Bohème’ del segundo acto derrochó energía y entrega. En ambos fragmentos complementó su canto con movimientos escénicos que cautivaron al público y que hicieron que las ovaciones atronaran.

Ya con el público rendido a sus pies, Garanča ofreció cuatro piezas fuera de programa todas en español. Las ‘Carceleras’ del segundo acto de la zarzuela cómica Las hijas del Zebedeo de Ruperto Chapí, también conocidas por su frase inicial ’Al pensar en el dueño de mis amores’, más tres obras que corresponden a su último trabajo discográfico denominado Sol y Vida: la versión en clave femenina del aria de tenor No puede ser del segundo acto de la zarzuela La tabernera del puerto de Pablo Sorozábal, versión -que según explicó- fue autorizada para voz femenina por los derechohabientes y que aparentemente el compositor deseaba; un gran homenaje a la Argentina con una delicada versión del tango-canción El día que me quieras de Gardel y Lepera, ofrecida -como dijo- con el corazón; finalizando con una electrizante interpretación de un clásico tenoril de Agustín Lara: Granada.

En suma: una intérprete de alta calidad que puso rendido a sus pies al público del Colón.

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