Reportajes

El 250 aniversario del nacimiento de Beethoven

Juan Carlos Tellechea

lunes, 1 de julio de 2019
---

En una de esas radiantes tardes primaverales del oeste alemán, paseábamos a orillas del Rin y decidimos espontáneamente visitar la casa natal de Ludwig van Beethoven (1770 - 1827), en Bonn. El hogar donde vino a este mundo aquel lunes 17 de diciembre de 1770 y donde moró durante su primera juventud, en la callejuela de la Bonngasse a la altura de los números 24 al 26 en el centro del casco antiguo, es un pequeño edificio con una fachada barroca que recibe más 100.000 visitantes al año; uno de ellos ha sido esta vez, humildemente, quien suscribe. En ese lar fuimos recibidos con gran deferencia por los responsables de la Verein Beethovenhaus (Asociación Casa de Beethoven) que preparan a toda marcha y por todo lo alto a estas horas la serie de festejos con motivo del 250º aniversario de su natalicio que se extenderá desde finales de 2019 hasta terminar 2020. 

Este soleado jueves 13 de junio de 2019, con una temperatura sumamente agradable, recorrimos sus instalaciones, cerradas en estos meses al público para proceder a obras de remozamiento y ampliación. Las salas de exposición serán ampliadas y modernizadas para ser reabiertas oficialmente el 16 de diciembre, un día antes de tan significativo cumpleaños. Un amplio programa de conciertos, conferencias y actos especiales ha sido confeccionado en los últimos meses.

Paralelamente el Bundeskunsthalle inaugurará el 17 de diciembre una gran muestra que se extenderá hasta el 26 de abril de 2020, dedicada a este gran creador universal, hijo predilecto de la ciudad de Bonn y de Alemania.

Como es característico de la arquitectura de aquellas épocas, las habitaciones son estrechas y las escaleras empinadas. El histórico inmueble, convertido en museo nacional, ha conservado en gran medida su estado original, gracias a la rigurosa legislación alemana que lo protege. El edificio contiguo alberga la moderna sala de conciertos de cámara de la Beethoven-Haus, con capacidad para casi doscientos espectadores, inaugurada hace tres décadas. 

Recuerdo haber tenido allí el gran honor de presenciar hace más de un cuarto de siglo largo un concierto de la destacada pianista Alicia de Larrocha (1923 - 2009), una de las artistas de mayor proyección internacional, y una de las mejores intérpretes de piano del siglo XX, especialmente de composiciones de Wolfgang Amadé Mozart y del repertorio español, incluidas también en el programa de ese recital. Fue aquella una velada extraordinaria, emocionante e imborrable.  

Habitualmente se muestra en la casa un altillo abuhardillado, venerado como un santuario, donde se supone fue el lugar exacto en el que nació Beethoven. Sin embargo, se cree ahora más probable que tuvo que haber sido un piso más abajo, porque generalmente los partos eran atendidos en aquellos tiempos en el sitio más cálido de la vivienda, esto es, en la cocina o cerca de ella; sobre todo en esas fechas tan frías, a finales del otoño y a punto de comenzar el invierno de aquel 1770. 

El inventario sí se ha alterado en cierta medida. Localizada en un patio trasero, con un pequeño jardín en el que florecen hermosas rosas en estos meses, la casa funciona como museo desde 1893. Hasta ahora, los cuadros, los manuscritos y los instrumentos musicales que pertenecieron al genial compositor se presentan aquí sin grandes explicaciones; se da por sobreentendido el respeto y la devoción de los visitantes al comparecer ante ellas, pero esta situación habrá de cambiar en el futuro con la introduccción de las más modernas técnicas museístico-pedagógicas disponibles internacionalmente. 

Con vistas a la celebración de tan señalado aniversario la casa de Beethoven se propone ser mucho más receptiva para su público. La exposición, concebida hace varios años atrás y apta para un lugar conmemorativo, será completamente reestructurada y ampliada. Hasta ahora eran exhibidas aquí 200 piezas, apenas una fracción de las más de 4.000 esparcidas por todo el mundo. Entre los objetos figuran asimismo las imponentes trompetillas que utilizaba Beethoven, debido a su incurable sordera. En los últimos años de su vida el aislamiento que sufrió el compositor por este padecimiento fue terrible. Otras obras que complementarán y harán más atractiva la muestra serán cedidas expresamente por colecciones privadas o públicas de este país y del exterior.

En el archivo de la casa se encuentran depositadas las partituras ológrafas de algunas de sus más célebres composiciones, como la Sonata Claro de luna o la Sinfonía número 6 Pastoral, así como numerosas cartas personales y pinturas que muestran a Beethoven con ese aspecto sombrío, encrespado, furibundo que todos conocemos.

Tal como han sido presupuestadas, las tareas de ampliación y remozamiento del museo, administrado por una asociación privada, demandarán al menos unos 3,5 millones de euros (si no más), la mayor parte cubiertos con fondos de las arcas del gobierno federal y del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, al que pertenece Bonn.

Tras estos trabajos, la casa-museo de Beethoven quedará adaptada a los visitantes con los intereses más diversos, verbigracia a aquellos que saben muy poco sobre la vida de quien compusiera la extraordinaria y trascendental Sinfonía número 9 en re menor opus 125, cuyo cuarto movimiento, coral, que musicaliza parte de la Oda a la alegría, de Friedrich Schiller, se ha convertido entretanto en el himno de la Unión Europea. Por otra parte, los más versados admiradores del compositor podrán vagar a lo largo de los estrechos pasillos del moderno museo donde serán instaladas vitrinas especiales y elementos multimediales para su peregrinación.

Hasta ahora la presentación sobre la vida y obra de Beethoven seguía un orden cronológico. En adelante será reorganizada por temas y se le incluirá asimismo información sobre el círculo de amigos de este creador que pasó la mayor parte de su vida en la capital austríaca, donde falleció el 26 de marzo de 1827 y nunca se casó. En lo que se denominará la cámara del tesoro de la vivienda serán exhibidos en condiciones ambientales (de temperatura y humedad) idóneas los frágiles manuscritos originales, cosa que no era posible hasta el momento. A través de imágenes tridimensionales y holográficas del moderno sistema mencionado serán presentadas la vida del joven Beethoven en Bonn y se hará sonar su música con instrumentos musicales históricos, tal como los que eran utilizados en su tiempo.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.