Música de cámara al más alto nivel coronó la memorable velada del dúo Martin Helmchen (piano) y Frank-Peter Zimmermann (violín) en el Klavier-Festival Ruhr. El concierto, con las cuatro primeras sonatas para violín de Ludwig van Beethoven compuestas entre 1797-1798 y 1801 (las tres del opus 12, dedicadas a Antonio Salieri, uno de sus maestros, y la sonata en la menor dedicada al conde, banquero y mecenas austríaco Moritz von Fries), fue clausurado entre las aclamaciones de casi un millar de espectadores presentes en la gran sala Robert Schumann de Düsseldorf.
Las expectativas en torno al recital eran muy elevadas. Las entradas habían quedado agotadas desde hacía meses. La ejecución fue no solo impecable, en términos de técnica y virtuosismo, sino que reveló también una convivencia maravillosa y sobresalientemente bien coordinada entre…
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