No tienen ustedes más que leer la ficha de esta reseña para saber que todo lo que les pueda contar será una obviedad detrás de otra. Los Violonchelistas de la Filarmónica de Berlín son su conjunto camerístico más conocido y admirado; el Ateneo Rumano es un magnífico edificio inaugurado en 1888 cuya sala de conciertos ovalada y abovedada -con capacidad para 700 personas- presume de una acústica excelente para funciones de este tipo; y en cuanto al programa sólo hay que añadir que la mayoría de las piezas han sido arregladas por uno de los chelistas, David Riniker, y por el compositor -¡y trompista!- alemán Wilhelm Kaiser-Lindemann, a quien estos músicos hicieron en su día numerosos encargos.
Por lo demás, aclarar que Julius Klengel (Leipzig 1859-1933) fue afamado violonchelo solista de la Gewandhaus; que -vaya esto para los más jóvenes-…
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