Jakub Hrůša (Brno, 1981), director principal de la célebre orquesta Bamberger Symphoniker, en gira por Alemania junto con la extraordinaria pianista francesa Hélène Grimaud y la notable soprano checa Kateřina Kněžíková, se decidió por imprimir una tonalidad en sol mayor a esta velada en la Filarmónica de Essen. El excelente programa lo compuso con el Concierto para piano de Maurice Ravel y la Sinfonía número 4 de Gustav Mahler.
En contraste absoluto con su Concierto para la mano izquierda, Ravel se muestra en este Concierto para piano y orquesta en sol mayor (1929-1931), como un compositor capaz de asimilar las diferentes corrientes musicales que cruzaban Europa en aquel entonces. De hecho, Ravel no ignora ninguno de los avances modernistas de Ígor Stravinski y de Serguéi Prokófiev que, a su manera, alterarían la imagen tradicional del…
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