Nada que añadir a las reflexiones que en 2016 estampé sobre esta producción, que con el tiempo no rellena butacas si no es a golpe de reparto, algo que por otra parte el saliente intendente captó desde su contestada premiere. En esta ocasión solo tuvo que presentar un nombre, el de Anna Netrebko, para poder colgar -pese a presentar los precios más altos de la temporada- el manido cartel de “todo vendido”. Los escasos veinte minutos de actuación de la diva solicitaron más de 300€ en platea.
Anunciado como el debut en el rol de la soprano rusa -en producción lo era-, lo cierto es que va completando una de las partes más breves del entero repertorio de compás en compás -económicamente bastante rentable, todo sea dicho-, cerrándose seguramente el círculo con el dueto final -ausente en esta versión- que se podrá escuchar en el MET.
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