250 aniversario de Ludwig van Beethoven

Beethoven, Der erste Auftritt

Juan Carlos Tellechea

jueves, 9 de julio de 2020
Der erste Auftritt … © 2019 by Beethoven-Haus Bonn

Ludwig van Beethoven fue probablemente un Sonntagskind, un niño que vino al mundo un domingo, en consecuencia ein Glückskind, un niño con suerte y poderes mágicos, según ancestrales creencias populares extendidas por estos lares.

Si bien solo ha quedado documentada la fecha de su bautismo, el lunes 17 de diciembre de 1770 en la parroquia de San Remigio, en Bonn, se supone que tuvo que haber nacido un día antes, el 16, tercer domingo de adviento.

El parto, como era habitual en ese entonces, fue en la casa de sus padres, Johann y Maria Magdalena van Beethoven, una modesta vivienda al fondo del edificio de la Bonngasse al número 20 , propiedad de la familia del maestro panadero Fischer.

La cálida habitación abuhardillada del piso superior, ubicada directamente sobre la cocina, sirvió de diminuta e improvisada sala de maternidad. El hecho de que todo hubiera salido bien tuvo que haber sido un gran alivio para el matrimonio, porque en aquellos difíciles tiempos la atención de un médico y la intervención de una partera eran económicamente prohibitivas para una familia.

Los exhaustivos detalles del nacimiento de Ludwig van Beethoven fueron divulgados en un libro de pocas páginas titulado Der erste Auftritt (La primera presentación), del director del archivo de la ciudad federal de Bonn, Dr. Norbert Schloßmacher, publicado por la editorial de la Beethoven-Haus.

Sería sin duda un pequeño grupo de personas el que se pondría en camino con el niño en brazos ese frío día de invierno para dirigirse a la iglesia, situada a pocos centenares de metros de distancia del hogar familiar. El bebé recibiría el nombre de pila de Ludovicus, como el abuelo, Louis, Hofkapellmeister de la corte del arzobispo-príncipe elector de Colonia, en la que Johann van Beethoven era a su vez tenor.

El soberano era en aquel entonces Maximiliano Federico von Königsegg-Rothenfels, quien tenía su residencia de verano en Bonn. El aristócrata descendiente de una familia de origen suabo se convertiría en el primer protector del joven Ludwig van Beethoven. Después le sucedería en ese puesto el primer mecenas más importante del compositor y el que promovería sus viajes a Viena, el archiduque Maximiliano Francisco de Habsburgo, hijo de la emperatriz María Teresa I de Austria y del emperador Francisco I.

Toda la documentación original de la familia van Beethoven se conserva hoy en el archivo de la ciudad federal de Bonn. En 1770 no había registro civil allí; estas oficinas se crearían bajo administración francesa en la margen izquierda del Rin en 1798 (en otros lugares de Alemania incluso en 1870).

La iglesia de San Remigio no existe más; su edificio lamentablemente se incendió en 1800 y tras la secularización desaparecería como parroquia. Se conserva aún la pila bautismal de mediados del siglo XVIII en la que fue bautizado Ludwig van Beethoven. La mención más antigua que han encontrado los arqueólogos e investigadores sobre este templo cristiano data del año 795, pero es probable que fuera más antiguo aún, ya que había sido consagrado al obispo de Reims Remigio (436-533), quien en el año 498 convertiría al cristianismo a Clodoveo (466-511), el legendario rey de los merovingios.

Solo los bautismos (que no las fechas de nacimiento), matrimonios y defunciones quedaban asentados en los libros de la parroquia. Copias facsímiles de estos documentos se encuentran asimismo bajo custodia en el Archivo de la Casa natal de Beethoven, dirigido por la destacada profesora Dra. Christine Siegert, formada en musicología, romanística y filosofía en las universidades de Hannover, Amiens y Roma.

Es un gran honor para mundoclasico.com haber recibido hace poco directamente de este prestigioso archivo, con respetuosos saludos a nuestra directora, Maruxa Baliñas, y a nuestro editor, Xoán M. Carreira, abundante material sobre las investigaciones de la vida y la obra del genial compositor de Bonn que se realizan allí y que continuaremos reseñando en las próximas semanas.

No se sabe a qué hora partió la comitiva con el pequeño Ludwig en brazos rumbo a la iglesia, pero el templo estaba abierto durante el día para celebrar bautismos, excepto en los horarios de las misas matinales, señala el Dr. Norbert Schloßmacher. El grupo estaba integrado por el padre de Ludwig; la madrina, una vecina de nombre Gertrudis Baum (de soltera Müller) que vivía en la Bonngasse al número 18 y era la esposa de Johann Baum, ayudante del bodeguero, y más tarde él mismo maestro bodeguero de la corte; el padrino, el abuelo Louis, en alemán Ludwig, (probablemente acompañado por su esposa Maria Josepha Poll) y tal vez algunos otros vecinos, amigos, parientes y colegas músicos.

La madre de Ludwig, Maria Magdalena, tuvo que quedarse en casa, por supuesto, guardando cama para recuperarse. En la partida de bautismo su nombre figura como Helena (de soltera Keverichs), pero fue un error del párroco, probablemente debido tal vez a que tanto para Helena como para Magdalena se utilizaba entonces en Renania por igual el apodo de Lenchen, lo cual pudo haber llevado a confusión al celebrante.

Después de la ceremonia religiosa, el grupo se reuniría probablemente en la casa de los Baum para para festejar el acontecimiento y alzar una copa de vino en honor del recién bautizado, sin imaginar siquiera por un instante la imponente grandeza universal que alcanzaría con el tiempo su figura.

Apenas siete años más tarde, el 26 de marzo de 1778, el introvertido Ludwig van Beethoven debutaría, tocando diversos conciertos para piano y tríos públicamente, en la Sala de la Academia de Música de la corte, en la Sternengaße de Colonía, presentado por su padre, su primer maestro.

Muchos detalles de la infancia y primera juventud del compositor fueron recogidos en apuntes manuscritos que hicieron los hijos del panadero Fischer, Gottfried y Cäcilia, y recogidos, entre otros, por el musicólogo belga Jan Caeyers en su libro Beethoven. Der einsame Revolutionär (Beethoven. El revolucionario solitario), publicado por la editorial C. H. Beck de Múnich.

El abuelo Lodewijk van Beethoven (Mechelen/Malinas, Bélgica, 1712-Bonn, 1773) había comenzado a vincularse con la ciudad de Bonn en 1733, donde Lodewijk adoptó el nombre Louis. En marzo de ese año el príncipe-arzobispo elector Clemente Augusto de Baviera (de la dinastía de los Wittelsbach), antecesor de Maximiliano Federico, lo contrató como músico de su corte. Louis  era el segundo de los cuatro hijos de Michael van Beethoven, maestro panadero de Malinas, y su mujer Maria Louise Stuyckers. Ambos fallecerían en Bonn en 1749.

Desde muy pequeño, Louis van Beethoven había comenzado a cantar en coros y a tocar en orquestas belgas. Su última etapa en ese país fue en la catedral de San Lamberto de Lieja. En Bonn comenzaría como cantante, y cuando el soberano Maximiliano Federico asumió el arzobispado de Colonia ascendería al puesto de Hofkapellmeister. Paralelamente, el abuelo de Ludwig van Beethoven se ganaba la vida además como comerciante de vinos.

Pocos meses después de mudarse a Bonn, Louis se casó con Maria Josepha Poll el 7 de septiembre de 1733 en la iglesia de San Remigio. Tuvieron tres hijos; el menor de ellos, Johann (nacido en 1739 o 1740), padre del recién bautizado, y de cuyo origen se tejen algunas conjeturas, especialmente porque no se encuentra ninguna partida de bautismo de él ni en Bonn ni en la región circundante. Se presume, aunque no hay pruebas de ello, de que Johann van Beethoven pudo haber nacido en Alsacia como su madre, Maria Josepha Poll (nacida Ball en Stundwiller, Alsacia, ca. 1714-Bonn, 30 de septiembre de 1775).

Johann van Beethoven seguiría los pasos de su padre y sería contratado como cantante en la corte del arzobispo-príncipe elector, y además daría clases de música. El 12 de noviembre de 1767 contrajo matrimonio en Bonn con la joven viuda Maria Magdalena Leym (de soltera Keverichs), bautizada el 19 de diciembre de 1746, y originaria de Ehrenbreitstein, cerca de Coblenza. La vivienda donde nació es hoy el Museo de la casa de la madre de Beethoven.

Maria Magdalena era la hija menor de los seis niños del matrimonio de Anna Clara Westorff y Johann Heinrich Keverich, chef de cocina al servicio de la corte del príncipe elector de Tréveris, Joann Philipp von Walderdorff, en su residencia de Ehrenbreitstein. En enero de 1763, Maria Magdalena, a la sazón de 16 años, contrajo enlace con el camarlengo del soberano, Johann Leym, mucho mayor que ella, quien moriría dos años más tarde, en 1765.

A través de familiares en Bonn, posiblemente del músico de la corte Johann Konrad Rovantini, primo de Maria Magdalena, la joven viuda conocería a Johann van Beethoven. Inmediatamente después de la boda, la pareja pasó a ocupar la humilde vivienda de la Bonngasse al número 20. En total tuvieron siete hijos entre 1769 y 1786, de los cuales tres solamente llegaron a la edad adulta: además de Ludwig van Beethoven, Kaspar Anton Karl, padre del sobrino Karl, y Nikolaus Johann van Beethoven. Maria Magdalena fallecería el 17 de julio de 1787, y Johann el 18 de diciembre de 1792, pocas semanas después de que su hijo, Ludwig, dejara Bonn rumbo a Viena (sin saber todavía que su estancia en la capital austríaca iría a ser definitiva).

Las circunstancias en las que había nacido Ludwig van Beethoven pocos días antes de la Navidad de 1770 eran sólidas, pero para nada brillantes. El primer niño de la familia, Ludwig Maria, había fallecido poco después de nacer, y la postulación del padre para conseguir un atractivo puesto en Lieja había fracasado. Aún cuando la situación económica no era de ninguna manera precaria, la joven familia no dormía sobre un lecho de rosas.

Los Beethoven tenían un pasar más bien modesto y no se podían permitir la compra de un inmueble. Siete veces se mudaron dentro de la ciudad a lo largo de 20 años. La casa de la Bonngasse se encontraba en medio de un barrio habitado predominantemente por la burguesía y frente por frente a la aristocrática residencia del palacio Gudenauer-Hof, la única en el centro de Bonn, que se incendió en 1777.

Las arcas estatales también habían quedado agotadas en Bonn, tras la lujosa, glamurosa y dispendiosa época del príncipe Clemente Augusto, entre 1723 y 1761, y su sucesor tuvo que introducir drásticos ajustes a través de una rigurosa política de austeridad, con reducción de personal en la corte.

En aquellos tiempos Bonn tenía 12.000 habitantes con una estructura social muy diversificada, escribe Schloßmacher: desde los aristócratas, el alto clero y algunas pocas familias acaudaladas que pertenecían a la clase alta, pasando por una clase media muy diferenciada integrada por las familias de los funcionarios, una cifra decreciente de servidores de la corte, el clero medio y bajo, así como por artesanos y comerciantes, hasta la clase baja, cuya existencia económica no estaba asegurada de forma perdurable. Ésta última mencionada representaba alrededor del 25% de la poblacción total y vivía al margen de la ciudad, física, económica, social y topográficamente hablando.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.